Para ir allí, donde la herida aún sangra. En su editorial, el director de L’Osservatore Romano lee así la «peregrinación penitencial» que Francisco realiza del 24 al 30 de julio. Un «delicado, agotador y doloroso viaje de curación y purificación».
Lo afirma la responsable de Prensa de la Archidiócesis de Montreal, Erika Jacinto, días antes de la llegada del Papa. Un viaje, dice, que ha suscitado “grandes esperanzas en la Iglesia en el camino hacia la reconciliación y la sanación”. Y, particularmente, en los pueblos indígenas: “Hay una gran movilización en ellos”. “Para ellos que el Santo Padre haya aceptado su invitación, a pesar de las condiciones físicas en las que se encuentra, – señala – es un motivo de orgullo y alegría”.
Una peregrinación para abrazar a las comunidades indígenas: el 37º viaje apostólico del Papa, que comienza el domingo 24 de julio para terminar el día 30, encierra esperanzas y significados, como es habitual, en el lema y en el logotipo que lo caracterizan: una corona circular creada por el talento artístico del indígena, Shaun Vincent
Hoy la Iglesia recuerda a María Magdalena, apóstol de los apóstoles. A la primera de las mujeres que seguían a Jesús y que lo reconoció como vencedor de la muerte, están dedicadas algunas de las páginas más bellas de la historia del arte. Un libro publicado por Silvana Editoriale, catálogo de una gran exposición que acaba de clausurarse con éxito en Forlì, ofrece una selección de unas 200 obras maestras