El Santo Padre recibió a una delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, que llegó a Roma para la celebración de los Santos Pedro y Pablo. Frente a la guerra es necesario llorar, ayudar y convertirse, indicó el Pontífice.
El testimonio de los apóstoles Pedro y Pablo que, ante la persecución, la prisión y la muerte, se levantan y combaten en su misión de llevar el Evangelio de Jesucristo centraron la homilía del Papa en la celebración de la solemnidad de los patronos de Roma y de la tradicional bendición de los palios que serán impuestos a los arzobispos metropolitanos nombrados en el transcurso de este año.
Presentado en la Sala Regia del Vaticano el Logo Oficial del Jubileo 2025. Mons. Rino Fisichella: La fragilidad experimentada en estos últimos años, unida al miedo por la violencia de las guerras, no hace sino hacer paradójica la condición humana. Urge vivir el próximo Jubileo a la luz de la esperanza.