La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó que, debido al intenso frío de estos días, el Santo Padre no estará presente en la tradicional celebración del Vía Crucis en el Coliseo, lo seguirá desde la Casa Santa Marta.
Con la Coena Domini comienza el Triduo Pascual, que concluirá con las Vísperas de Pascua. Son días densos y centrales del año litúrgico que el arte ha narrado con precisión, para inducir a los creyentes a una participación más intensa y a seguir, momento a momento, las etapas que conducen del dolor y de la muerte al triunfo de la Resurrección
El Papa reflexiona sobre el significado de la Pascua de Resurrección en un mensaje publicado por el semanario italiano l’Espresso, mirando a la guerra de Ucrania y a las de otros lugares del mundo y citando la Pacem in Terris, de la que tomar el coraje para decir no al rearme y a la violencia «porque la verdadera paz no puede nacer del miedo».
En este Viernes Santo, les ofrecemos los testimonios de un sacerdote jesuita y de un fraile franciscano en Alepo (Siria), un país golpeado por doce años de guerra y, el 6 de febrero, por un terremoto que afectó al sur de Turquía y al norte de Siria, donde causó la muerte de casi 6.000 personas.
El Santo Padre presidió la misa In Coena Domini (de la Cena del Señor) en la cárcel de menores de Casal del Marmo, ubicada en la periferia romana. Volvió a este lugar diez años después de su última visita, que fue en 2013, a quince días de su elección. Hoy lavó los pies a doce reclusos de distintas nacionalidades, etnias, culturas, lenguas y confesiones religiosas, recordándoles que con este gesto Jesús nos enseña la nobleza del corazón.
Don Nicolò Ceccolini relata la espera en la cárcel de menores donde, esta tarde, Francisco celebrará la misa in Coena Domini: «Una visita muy esperada, también por los musulmanes que estos días están viviendo el Ramadán». Esperando al Pontífice hay una «comunidad variopinta» de chicos y chicas de diferentes edades y etnias, en el centro penitenciario por diversos delitos: «Para nosotros son todos iguales, deben ser mirados no sólo por lo que han hecho sino con una mirada profunda».
El Espíritu Santo es el protagonista de la homilía del Santo Padre Francisco en la Santa Misa Crismal. El Papa habla del camino del ministerio sacerdotal en cada etapa, desde la primera llamada, de sus dificultades, de las vacilaciones, hasta llegar a la madurez sacerdotal, y afirma de ella: «pasa por el Espíritu Santo, se realiza cuando Él se convierte en el protagonista de nuestra vida.“