El abrazo de Francisco a un pueblo probado por los conflictos y la pobreza, que recibe del Sucesor de Pedro el estímulo para redimirse de toda forma de explotación.
“No toquen la República Democrática del Congo, no toquen el África” es el llamamiento apremiante que realizó Francisco en su primer discurso en Kinsasa, República Democrática del Congo. El Papa pidió dejar de asfixiar el continente, y apeló para que África, “sonrisa y esperanza del mundo” tenga más peso y representación entre las naciones.
Teóloga, misionera, profesora universitaria, defensora del rito zaireño, activa por los derechos y el futuro de las mujeres, la religiosa forma parte de la delegación papal para el viaje a la República Democrática del Congo y Sudán del Sur: «En el país de los crímenes contra inocentes, el Santo Padre espera una paz duradera». En una entrevista, el Pontífice se había referido a ella como «obispo» de la comunidad congoleña en Roma, porque la misión del obispo es servir
El Papa Francisco salió del aeropuerto de Fiumicino a las 8.29 en un vuelo de Ita Airways y llegará a la República Democrática del Congo a las 15.00 horas de esta tarde. Comienza así su 40º viaje internacional, cuya primera etapa es Kinshasa y después Juba, la capital de Sudán del Sur, donde estará del 3 al 5 de febrero