La satisfacción por las buenas relaciones bilaterales entre el Brasil y la Santa Sede, la colaboración armónica entre la Iglesia y el Estado y la lucha contra la pobreza y las desigualdades destacan entre los temas tratados.
Se trata del padre Marcellus Nwaohuocha, miembro de la orden de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada quien se ha convertido en el último de una larga serie de secuestros de sacerdotes en Nigeria. Este fenómeno es una verdadera «industria» en el país, con personas de diferentes estratos sociales
El cardenal Luis Antonio Tagle habla a los medios vaticanos sobre su reciente viaje al país africano como Enviado Especial del Papa al Congreso Eucarístico Nacional. El pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización subraya la riqueza del testimonio de los cristianos de esta tierra que, a pesar del sufrimiento y las dificultades, viven con alegría su fe en Jesucristo.
El famoso arquitecto inauguró el «Istanbul Modern», un museo de arte moderno y contemporáneo en la capital turca: «Es un lugar donde las personas pueden encontrarse». Recientemente se reunió con el Papa Francisco: él y yo, el pastor y el constructor, tan distantes pero en plena sintonía frente al horror de la guerra.
En la isla caribeña, puesta de rodillas por la violencia de las bandas armadas, el cólera y los trastornos climáticos, millones de personas luchan cada día contra el hambre y las precarias condiciones de vida. El arzobispo de Anse-à-Veau-Miragoâne habla del compromiso diario de la Iglesia local: «No podemos permanecer distantes del sufrimiento de nuestro pueblo».
En la conferencia promovida por Carità Politica, el Secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales destacó el valor de la cultura del encuentro en el trabajo de los representantes del Vaticano en el mundo: para promoverla deben ser incansables artífices de paz.
Los enfrentamientos en Ucrania continúan, y mientras la Unión Europea está dispuesta a proponer un plan de ayuda financiera de 50.000 millones de euros, preocupa la falta de ingenieros cualificados para la reconstrucción de la central hidroeléctrica de la Kajovka, dañada la noche del 6 de junio.