El Santo Padre dialogó con los periodistas en el vuelo hacia la República de Mongolia, los saludó individualmente y compartió una breve reflexión sobre el país asiático que visita.
El Papa Francisco está iniciando su 43 viaje apostólico a Mongolia, donde se encontrará con sus hermanos, con esta pequeña Iglesia en esa tierra de misión, donde desde 1992 la Iglesia ha sido «readmitida» e «invitada a una presencia», revigorizada en los últimos treinta años por la gran labor de los misioneros. La labor de los misioneros: silenciosa y fecunda
El Prefecto Apostólico de Ulan Bator, el cardenal Giorgio Marengo abre su artículo dedicado a Mongolia con un «punto en la estepa». Lo cierra con el signo de esperanza que será la visita que emprende este jueves el Papa Francisco para la Iglesia local y universal. Mientras tanto, el cielo siempre azul del país asiático invita a su lectura en el diario vaticano L’Osservatore Romano.
A la espera de recibir al Papa Francisco en su país, la Embajadora de Mongolia ante la Santa Sede, Gerelmaa Davaasuren, expresa su gratitud por la histórica visita, que, según ella, mostrará a Mongolia en la escena mundial y promoverá el diálogo interreligioso y el respeto de las diversas creencias, «una gran contribución al mantenimiento de la paz y la estabilidad en nuestra región y en el mundo».
La fuerte perturbación, ahora degradada a la categoría de tormenta tropical, ha llegado a Georgia (EE.UU.) y ya ha barrido Florida, dejando tras de sí dos víctimas mortales y destrozos. Con vientos que soplan a más de 110 km/h, la tormenta tocará ahora también el estado de Carolina.
El Patriarca Ecuménico de Constantinopla publicó su mensaje con ocasión del Día de Oración por la Protección del Medio Ambiente Natural, que se celebra el 1 de septiembre. Subraya la interconexión entre los daños medioambientales y la falta de respeto de los derechos humanos y señala que la invasión rusa de Ucrania está asociada a una «horrible devastación ecológica». Su llamamiento: la guerra debe terminar inmediatamente y debe iniciarse un diálogo sincero.
“Que la justicia y la paz fluyan”, es el lema que se propone este año para la Jornada Mundial de oración por el cuidado de la creación, que la Iglesia celebra el 1 de septiembre. El departamento de Ecología Integral, de la Conferencia Episcopal Española, quiere transmitir en su Mensaje la necesidad de concienciarnos como creyentes del vínculo indisoluble entre el cuidado y la justicia.
En una declaración ante la sesión plenaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el Observador permanente de la Santa Sede ante el Consejo de Seguridad de la ONU reiteró el pleno apoyo de la Santa Sede a la entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares sobre las armas nucleares que causan graves daños a las poblaciones de los territorios implicados.