El doctor Amarsaikan Bazar, odontólogo, miembro de la Alianza del Evangelio de los mongoles y de la Fundación World Vision. Bendecido con Dios por haber participado en el encuentro interreligioso entre el Papa y 11 líderes religiosos.
En su diálogo con los periodistas en el vuelo de regreso de Mongolia, Francisco habló sobre el Sínodo, explicando que «no es un programa de televisión» ni una asamblea parlamentaria. El Pontífice explicó el significado de sus palabras a los jóvenes rusos, reiterando que se trataba de una invitación a no olvidar su gran herencia cultural.
La última cita del Papa Francisco en Mongolia ha sido para inaugurar la Casa de la Misericordia, en estas palabras, dijo Francisco, está la definición de la Iglesia, que está llamada a ser hogar acogedor donde todos pueden experimentar un amor superior, que mueve y conmueve el corazón; el amor tierno y providente del Padre, que nos quiere en su casa como hermanos y hermanas.
Mons. Mumbiela Sierra, presidente del Episcopado de Asia Central, hizo para Vatican News un balance, sobre lo que fue este viaje apostólico del Papa en Mongolia, un país joven, con una mirada al pasado pero con un gran deseo juvenil hacia el futuro, una gran esperanza de los jóvenes de crecer y ser algo importante.
El Papa Francisco inauguró la Casa de la Misericordia de Ulán Bator, en el último día de su viaje a Mongolia. Fue una ocasión para reiterar la importancia fundamental de la caridad en la Iglesia y recordar el papel del voluntariado libre y alejado de la lógica del beneficio personal. Para hacer el bien, explicó, lo único que se necesita es un buen corazón
El Papa Francisco, sorprendió al mundo, cuando a sorpresa saludó a los dos obispos de Hong Kong, el emérito y el actual. Estos dos hermanos obispos, dijo, estrechando las manos de ambos, y lanzando un mensaje cariñoso al pueblo: que vaya siempre adelante, que progrese siempre. Que los católicos chinos sean buenos cristianos y ciudadanos.
El Papa se reunió esta mañana con 11 líderes religiosos presentes en Mongolia, centrando su mensaje en la unidad, la armonía y la libertad religiosa. Armonía con los demás peregrinos sobre la tierra. Cada ser humano se mide en base al altruismo concreto, buscando al otro, y en colaboración generosa con el otro, les dijo Francisco.
En un gesto sorpresivo antes del final de la Misa en el Steppe Arena de Ulán Bator, el Papa Francisco hizo que se acercaran el cardenal Tong Hon y el futuro purpurado Chow, pastor emérito y actual de Hong Kong: «Deseo al pueblo chino todo lo mejor y que progrese siempre». Y un llamamiento a los católicos: «Sean buenos cristianos». Unos doscientos peregrinos chinos viajaron a Mongolia para ver al Obispo de Roma: «Sus palabras refuerzan la unidad»