Un signo pequeño pero significativo, una ocasión para la reflexión, un mensaje que haga mirar con esperanza la belleza de la Creación: es el “Jardín Laudato si’” inaugurado en Ladispoli por el obispo Ruzza y realizado por las manos de los niños y voluntarios de los círculos. En un lugar sofocado por la excesiva urbanización, el prelado llama a los fieles a trabajar juntos, superando todas las divisiones, para el cuidado de la Casa común y para devolver la dignidad a los excluidos