La artillería rusa atacó duramente varias localidades en Ucrania durante la noche entre el viernes 1 y el sábado 2 de mayo: fueron golpeadas Jersón, donde murieron dos personas, Járkov y Odesa. Según las autoridades de Kiev, en la última semana las fuerzas armadas de Moscú habrían lanzado 1.600 drones y 1.100 bombas