En su discurso inaugural del evento de alto nivel «La IA y el futuro del trabajo», celebrado en Roma, la hermana Raffaella Petrini, presidenta de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, insiste en que «el futuro del trabajo no está en las máquinas, sino en las decisiones morales de la humanidad», y sugiere que, aunque no debemos temer a la inteligencia artificial, tampoco debemos aceptarla sin más.