El discurso de Monseñor Balestrero, observador de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y en Ginebra, en la 54ª sesión ordinaria del Consejo de Derechos Humanos en la Convención sobre la Prohibición o Limitación del Uso de Armas Convencionales: «Los imperativos estratégicos y los intereses económicos y geopolíticos triunfan sobre el respeto a la persona».