El Papa León XIV señaló que el servicio a los pobres enfrenta dificultades como la falta de recursos y el riesgo del desánimo, pero recordó que Cristo resucitado acompaña siempre a quienes trabajan por los demás. Para León XIV, la caridad no es simplemente una organización eficiente de ayuda social, sino una expresión viva del amor de Dios que se manifiesta en acciones concretas.