En Luanda, durante su encuentro con obispos, sacerdotes, religiosos, seminaristas y agentes pastorales de la Iglesia angoleña, el Papa expresó su esperanza de una participación conjunta en la construcción de una sociedad basada en la libertad y la igualdad, y los animó a seguir denunciando la injusticia. Subrayó el valor del ministerio de los catequistas y reiteró la necesidad de iluminar a los fieles sobre la peligrosa ilusión de la superstición.