Medicamentos, preparados galénicos y, sobre todo, hospitalidad y atención: estas son las herramientas que el centro de salud a la sombra de la Cúpula del Vaticano ofrece a diario para combatir las olas de calor. Se presta especial atención a los más vulnerables. El Director, fray Mulackal: «La salud es un derecho fundamental para todos».