Los últimos datos del Banco Mundial constatan un panorama de luces y sombras. A pesar de la caída de la inflación y de los tipos de interés, muchos países pobres tienen dificultades para recuperarse de los choques sufridos. Algunos han reembolsado 741.000 millones de dólares más en intereses de su deuda externa: es la cifra más alta de los últimos 50 años.