Declaración de nueve puntos de la Iglesia maronita, congregada el 3 de enero en su reunión mensual en la sede patriarcal de Bkerké, bajo la presidencia del patriarca Raï. El episcopado habla de muertos, heridos y destrucción sobre el terreno y pide que «se tomen medidas serias y se den los pasos diplomáticos y políticos necesarios para liberar al Líbano» de un «lastre» que pesa sobre la demografía, la economía y el equilibrio