El Centro Artístico Solidario Argentino (C.A.S.A.) acerca la música clásica y la ópera a niños, niñas y jóvenes de los barrios más humildes de Buenos Aires, abriendo caminos de formación artística gratuita y comunitaria. Su labor, que ha transformado vidas a través del arte, llega al Vaticano como testimonio de una experiencia que enciende la esperanza de nuevas oportunidades. Desde la música, estos jóvenes descubren un lenguaje capaz de resignificar su presente y su futuro.