El presidente chino, Xi Jinping, ha pedido una movilización «total» de las operaciones de rescate, instando a las autoridades a hacer «todo lo posible» para asistir a los heridos, poner a salvo a la población y prevenir nuevos desastres. En Guangxi se ha elevado al nivel máximo la alerta por inundaciones después de que las lluvias torrenciales dañaran algunas presas.