En Catania, el secretario de Estado del Vaticano preside la misa pontificia con motivo del noveno centenario de la traslación de las reliquias de Santa Ágata. En la homilía, invitó a contemplar no una santidad de museo, sino una santidad capaz de seguir generando fe, esperanza y caridad, un «martirio de la fidelidad» que también hoy se puede experimentar en la vida cotidiana de cada uno.