En su discurso, en el Aula Pablo VI, el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe exhortó a ir más allá del concepto de guerra justa. Se centró en los acontecimientos de Oriente Medio y Ucrania, y habló de las contradicciones de Europa, que condena o apoya a determinados países según sus propios intereses. El cardenal instó a no ceder ante la cultura del poder y a fomentar la cultura alternativa de la fraternidad y el bien común.