Una mañana soleada, más de dos mil presentes entre operadores encargados de acoger a los migrantes que casi a diario han tocado las playas de Gran Canaria. Y el Papa cercano a ellos, agradecido por su misericordia, por su asistencia a quienes más lo necesitan. Testimonios que hablaron de la realidad de la migración, y el discurso del Santo Padre