Este sábado 2 de mayo, el Sucesor de Pedro ordenó a cuatro nuevos obispos auxiliares de la diócesis de Roma en la basílica de San Juan de Letrán. Durante la misa celebrada con este motivo, los invitó a ser «testigos de Cristo, que no vino para ser servido, sino para servir». «No os complacéis en los privilegios que vuestra condición podría ofreceros, no sigáis la lógica mundana de los primeros puestos», aconsejó el Papa.