Iniciar sesión

Accesar a tu cuenta

Usuario
Contraseña *
Recordarme

Created jtemplate joomla templates

 

  En estos primero días del año, los invito a asomarnos al corazón eucarístico del joven José Antonio Plancarte, quien en su Diario de 1858 (cuando tenía 17 años), anota el Jueves Santo:

 “Casi toda la tarde y en la noche de 8,15 a 11,00 la pasé en el Monumento acompañando el Santísimo".

   Refiriéndose al Viernes Santo escribe:

“Pasé orando en la capilla desde las 7:15 hasta las 8:15 de la mañana” y agrega: "después de almorzar me fui al Monumento y estuve allí hasta las diez menos cuarto".

   Si miramos tres años después (cuando él tiene 20 años), nos encontramos con una carta del 19 de octubre de 1861, en donde nos ofrece unos detalles de piedad eucarística notable:

"Mis ejercicios espirituales en el día son: de seis a siete de la mañana, Meditación y Misa. Visita al Santísimo después de comer... Todos los sábados me confieso y hago lo mismo en todas las fiestas de María Santísima y nuestro Señor".

 

   ¡Qué gran modelo para los jóvenes! Jóvenes, aquí tienen un modelo a seguir y un intercesor ante Dios. Pidan al padre Antonio Plancarte les enseñe a buscar a Jesucristo en la Eucaristía, a encontrar en Él la fuerza para seguir el camino del bien, a cultivar con esmero la vida de la gracia y a recurrir  a Él en toda circunstancia de la vida.

Foto: Padre Plancarte con el Padre Porter, S.J. 1860.

Sábado, 04 Enero 2014 08:00

Su Intercesión ante Dios

Escrito por

 

  Sigamos caminando tras las huellas del Siervo de Dios José Antonio Plancarte… Estamos ante un hombre de Dios, a quien las dificultades no lo detienen, antes al contrario, después de cada dificultad, su voluntad de seguir a Cristo se ve fortalecida. Al finalizar el año 1881 escribe en su diario:

"He sufrido muchos descalabros durante el año... que más bien han debilitado las fuerzas de mi cuerpo que las de mi voluntad, la cual con la ayuda de Dios permanece firme más que nunca".

   ¡Cuántas veces no hemos sentido que las fuerzas se nos acaban y que ante tal sufrimiento, dolor, preocupación, etc. ya no podemos más! Y en realidad, si contamos solamente con nuestras propias fuerzas, es imposible seguir adelante; pero si nos volvemos a Dios, encontraremos en Él la fortaleza necesaria, así como la encontró el Padre Plancarte.

   Pidamos al Padre Antonio Plancarte, interceda por nosotros para que no nos dejemos vencer por las dificultades, sino que así como él nos enseña con su ejemplo, permanezcamos firmes en Dios.

 

 

 

  

  Retomemos un párrafo del mensaje del Papa Francisco con motivo de la Jornada Mundial de la Paz, para este 1º. de enero de 2014:

“…Cristo se dirige al hombre en su integridad y no desea que nadie se pierda. «Dios no mandó a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él» (Jn 3,17). Lo hace sin forzar, sin obligar a nadie a abrirle las puertas de su corazón y de su mente. «El primero entre ustedes pórtese como el menor, y el que gobierna, como el que sirve» –dice Jesucristo–, «yo estoy en medio de ustedes como el que sirve» (Lc 22,26-27). Así pues, toda actividad debe distinguirse por una actitud de servicio a las personas, especialmente a las más lejanas y desconocidas. El servicio es el alma de esa fraternidad que edifica la paz”.

 

   Así vivió el Siervo de Dios Antonio Plancarte, quien asumió en el ejercicio de su Ministerio Sacerdotal estas actitudes que nos recuerda el Santo Padre, leemos en su diario a principios de enero de 1866:

“Empecé el año cantando la Misa... y sentándome en seguida a reconciliar hombres... Este día fue el que Dios tenía preparado para que empezase a desempeñar en mis sagrado ministerio la función de médico de las almas; muy alta, por cierto, pero en cambio muy consoladora".

Que el Padre Antonio Plancarte interceda por nosotros ante Dios para que seamos constructores de fraternidad y de paz.

Martes, 31 Diciembre 2013 20:00

Feliz Año 2014

Escrito por

 

    El fin del año representa una gran oportunidad para dar gracias a Dios por todo cuanto recibimos de su bondad. Esta actitud de gratitud fue algo constante durante toda la vida del siervo de Dios José Antonio Plancarte y Labastida, como muestra podemos ver lo que anota en su Diario a final de 1872:

"Bendito sea el Señor por haberse dignado escogerme tan inmerecidamente para instrumento de tantas y tan grandes maravillas. Que yo sepa corresponder a tanto honor y gloria".

   

  Se trata de agradecer a Dios por todo lo que nos dio felicidad, pero también es muy importante reconocer el amor de Dios aún en aquello que fue motivo de dolor para nosotros, porque también en el sufrimiento Dios nos entrega sus dones, se nos entrega Él mismo; los acontecimiento dolorosos también los supo agradecer nuestro Antonio, quien nos dice a finales de 1882:

"Así terminó el año de 1882, que indudablemente formará época en mi vida, como el más turbulento de mi existencia. Ahorita aparece como el hecho mortuorio de todas mis tareas y sacrificios, pero estoy seguro de que Dios todo lo ha permitido así, para su mayor gloria y bien de mi alma".

   Pidamos al Siervo de Dios José Antonio Plancarte nos alcance la gracia de crecer en nuestra Fe para poder descubrir el Amor de Dios en cada instante de nuestra Vida, y en este fin de Año demos gracias a Dios por todo lo que Él nos regaló, por todo lo que permitió en nuestra vida…que todo sea para su mayor gloria y bien de nuestras almas.

 

Sábado, 28 Diciembre 2013 00:00

Su Intercesión ante Dios

Escrito por

    Dios, que tanto nos ama y es el dueño del universo, nace por nosotros en Belén para enseñarnos el valor del sacrificio por la salvación del mundo. Nuestro Señor Jesucristo es el único y universal Salvador y, siendo todopoderoso, pide nuestra colaboración en la salvación de las almas. Así lo comprendió el padre José Antonio Plancarte y lo enseñó a sus religiosas:

 

     "Aun antes de nacer vemos que sufre toda clase de desprecios... allí en un pesebre abandonado... allí en donde nace el Salvador del mundo, tiritando de frío, llorando... y todo esto por quién lo sufre? Por todo el género humano, por mí y por todas vosotras... aquél que era el dueño de todo el universo... Y si El, siendo todo un Dios, se preparó aún antes de nacer con el sacrificio para ser el Salvador del mundo, ¿qué y cómo no debéis vosotras para ser salvadoras de almas?"... (Ejercicios a las Congregantes, Novicias, 1897).

 

   Pidamos a Dios, por intercesión de su Siervo Antonio Plancarte, nos enseñe a valorar el sufrimiento, a vivirlo como una participación en la salvación del mundo; y pidámosle también por todos aquellos que sufren para que encuentren consuelo en su dolor y la fortaleza que sólo Dios puede dar. Que la Salvación que Dios nos ofrece al hacerse uno como nosotros, menos en el pecado, llene nuestra vida de amor, alegría y paz.

Miércoles, 25 Diciembre 2013 20:11

Feliz Navidad

Escrito por

 

“Jesús desde su nacimiento nos enseña y nos da ejemplo de sacrificio, pues aún antes de nacer vemos que sufre toda clase de desprecios, sus parientes no lo conocen, para ellos no hay posada en ningún mesón, sus parientes no lo conocen, por eso se ven obligados a refugiarse en un portal todo destruido, en el mes más helado ahí es donde nace el Salvador del mundo todo lo soporta por ti por mí;  no tiene ni cuna aquel que es el dueño de todo el universo”. (J.A.P. Diario).  

 
  Hoy que celebramos el nacimiento de Jesús en el portal de Belén le pedimos que llene sus corazones de paz, alegría y felicidad.

Escrito y compartido por: Hna. Raquel Pérez Romero. HMIG.

Página 5 de 8

Congregación Hijas de María Inmaculada de Guadalupe, AR. Privada de San Sebastián 80. Col. San Sebastián. Delegación Azcapotzalco. 02040, México, DF.
Tel. / Fax. (55) 55-61-48-40 Lada sin costo: 01-800-821-8812 Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. / Aviso de Privacidad