La visita de León XIV a los países africanos pone de manifiesto la fuerza de los pueblos, oprimidos por el yugo colonial, y nos invita a formar parte de un presente y un futuro más justos, fraternos y solidarios
En el Regina Caeli, en Kilamba, León XIV reitera su condena por la reciente intensificación de los ataques en el corazón de Europa. «Que callen las armas y se siga el camino del diálogo». A continuación, anima a quienes se esfuerzan por encontrar una solución diplomática a que continúen con los diálogos de paz.
En la primera misa presidida en Angola, León XIV recuerda el dolor del país afectado por una larga guerra civil, pide la presencia de “una Iglesia que sepa acompañarlos en el camino” e insta a superar viejas divisiones para construir un futuro de esperanza sobre todo para los numerosos jóvenes que la han perdido.
El arzobispo de Duala encargó al seminario Redemptoris Mater preparar la sacristía para la celebración de la eucaristía de León XIV en Japoma, que tuvo lugar el 17 de abril. El vicerrector del seminario, el sacerdote colombiano José Gregorio Martínez Osorio asegura que los seminaristas se han esmerado mucho para que todo estuviera de la manera más digna posible.
Con la misa celebrada en el aeropuerto de Yaundé-Ville, León XIV se despidió de Camerún. El Papa instó a tener el valor de cambiar hábitos y estructuras, para superar “las desigualdades y la marginación” y a afrontar juntos los problemas y los desafíos, especialmente los relacionados con la pobreza y la justicia.