El presidente turco Erdogan intenta promover el diálogo entre Moscú y Kyiv: «Estamos dispuestos a organizar un encuentro de paz», declaró.
El director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Matteo Bruni, responde a los periodistas sobre las declaraciones del Pontífice en la entrevista con la Radio y Televisión Suiza (RSI): «El Papa retoma la imagen de la bandera blanca propuesta por el entrevistador, para indicar el cese de las hostilidades, la tregua alcanzada con el valor de la negociación. Su deseo es una solución diplomática para una paz justa y duradera».
El vicario de la Custodia de Tierra Santa, actualmente en Italia, explica a la agencia SIR las condiciones en las que viven y mueren hoy en la Franja de Gaza: «¿Cómo podemos cerrar los ojos ante los miles de niños y mujeres asesinados por la guerra? ¿A los huérfanos, al dolor de las madres que han perdido a sus hijos, al hambre al que se ve reducida la población?». Oremos, es el llamamiento del franciscano, para que la luz entre en la conciencia de algunos adultos.
Del 11 al 13 de marzo está previsto un encuentro organizado por el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, en colaboración con la diócesis católica de Hong Kong y la Asociación Taoísta de Hong Kong. En la conferencia participarán creyentes y estudiosos cristianos y taoístas de varios países, entre ellos Hong Kong, la República Popular China, Francia, Italia y Taiwán.
El 9 de marzo, en Aquino, se entrega el reconocimiento a Nicola Milanesi, estudiante de doctorado en Filosofía de la École Pratique des Hautes Études de París por una tesis centrada en un tema de la metafísica de Tomás de Aquino. En la ceremonia estarán presentes el cardenal Filoni y el embajador de Lituania.
En Nuevo Taipei se reunieron eruditos para debatir el diálogo cristiano-confuciano. El padre Paulin Batairwa Kubuya, subsecretario del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, comparte sus esperanzas sobre el futuro de las relaciones con los seguidores de la antigua tradición china.
El observador permanente emérito de la Santa Sede ante las Naciones Unidas en Ginebra reflexiona sobre el clima global que afecta al planeta, en particular los conflictos de Ucrania y Tierra Santa: las armas destruyen peor de lo que se piensa, las atómicas convertirían la tierra en un desierto. Como dijo el Papa, la opción más razonable sería «pasar de una mentalidad de terror a una mentalidad de confianza».