En la Basílica Vaticana, Vigilia de oración del Pro-Prefecto del Dicasterio para la Evangelización con ocasión del Año Santo dedicado a veinte mil catequistas procedentes de más de cien países del mundo.
En un telegrama enviado a la Iglesia Arzobispal Mayor Greco-Católica Rumana, el Papa recuerda al Arzobispo Mayor de Fǎgǎraş y Alba Iulia de los Rumanos, fallecido el 25 de septiembre, quien durante los años del régimen comunista en Rumanía soportó con valentía dificultades y humillaciones, y continuó sirviendo a Cristo en el ministerio pastoral incluso a riesgo de su propia libertad: Demostró un amor inquebrantable por la Iglesia e iluminó a generaciones de fieles.
El Arzobispo Gallagher, Secretario de Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, pronunció dos discursos en las Naciones Unidas. En cuanto a los ensayos nucleares, reiteró la urgencia de ratificar el Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares. En cuanto a las armas nucleares, el arzobispo expresó su preocupación por el uso de inteligencia artificial en el rearme.
En una nación destrozada por la guerra civil, la Compañía de Jesús trabaja junto a otros representantes religiosos para ayudar a las víctimas de la guerra, la pobreza y las catástrofes naturales, especialmente mediante asistencia material y educación. Cuentan con el apoyo de la organización humanitaria católica “missio”, que este fin de semana lanza una campaña de recaudación de fondos para el país. Es el testimonio del superior regional de los jesuitas, el padre Girish Santiago.
En un debate abierto en el Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York, el secretario vaticano para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales subrayó la “realidad urgente” de los riesgos vinculados al desarrollo de la inteligencia artificial en el ámbito militar. Reiteró el llamado de la Santa Sede a una “moratoria inmediata” sobre las armas letales autónomas y alertó sobre los peligros de emplear la IA en los sistemas de mando y control nuclear.
El Papa León XIV ha elegido el tema para la Jornada que se celebrará el próximo 11 de febrero. El Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral informa que este tópico no puede quedarse en palabras o sentimientos, sino que exige gestos concretos de cercanía y solidaridad, especialmente hacia quienes sufren la enfermedad en contextos de fragilidad, pobreza, aislamiento y soledad.