El palio es una insignia litúrgica de honor y jurisdicción que llevan el Papa y los arzobispos metropolitanos en sus iglesias y en las de sus Provincias Eclesiásticas.
En su catequesis sobre la Constitución dogmática Dei Verbum, el Papa León XIV afirmó que Jesucristo es la revelación plena y definitiva de Dios, subrayando que la fe cristiana no se basa en ideas abstractas, sino en un encuentro personal con el Hijo que introduce a los creyentes en la relación filial con el Padre.
En un momento de extrema dificultad en el que la nación sudamericana busca el equilibrio y la estabilidad, Mons. Jesús Andoni González de Zárate Salas, Arzobispo Metropolitano de Valencia en Venezuela y presidente de la Conferencia Episcopal del país, explica cómo «la Iglesia local se esfuerza por ser un lugar de encuentro para todos y acompañar constantemente a la población en su lucha por el triunfo del bien, la verdad y la justicia».
En un mundo marcado por divisiones, la historia de Santa Rosa de Lima emerge como un llamado a la unidad y a la fe vivida en lo cotidiano. Presentado por primera vez en la Filmoteca Vaticana, Una rosa para el mundo es el documental del director peruano, Luis Enrique Cam que redescubre a Santa Rosa de Lima como una figura de alcance global, más vigente que nunca.
Al final de la audiencia de ayer con León XIV, el fundador del Camino Neocatecumenal, junto al padre Mario Pezzi y María Ascensión Romero, expresaron su alegría por encontrarse en el Vaticano con los responsables de esta iniciativa mundial: «Sentimos que nuestro carisma de evangelización está unido no sólo con los obispos, sino también con un vínculo especial con el Papa».
El compromiso de la Compañía de Costura, una iniciativa nacida en Dnipró y formada hoy por mujeres de distintas partes del mundo que, de manera gratuita, confecciona ropa adaptativa para civiles y soldados heridos por el conflicto, así como para hacer frente a las duras temperaturas del invierno. Kseniia Samoilych, una de las impulsoras del proyecto: «Nos importa la dignidad y el cuidado de las personas».
En su mensaje con motivo de la 34.º Jornada, que se celebrará en Chiclayo, Perú, el Papa recuerda los años que pasó allí como misionero y obispo, donde experimentó en primera persona la misericordia y la compasión por el dolor que nos conmueve y, por lo tanto, no es ajeno: frente a la cultura de la prisa, es necesaria una cercanía que trascienda las normas rituales, también para una visión renovada de la autoestima, no basada en estereotipos de éxito o carrera.
La entrega tendrá lugar el jueves 29 de enero por parte de Athletica Vaticana, con motivo de la misa celebrada por el arzobispo de la capital lombarda, monseñor Mario Delpini, a la que también asistirá el obispo Paul Tighe, secretario del Dicasterio para la Cultura y la Educación. Durante todo el periodo olímpico y paralímpico, la Basílica será la «iglesia de los deportistas» y acogerá celebraciones relacionadas con el evento.
Persona, pueblo, peregrinación, oración, puerta santa, profesión de fe, perdón; un camino hacia la paz. Estas son las siete palabras elegidas como representativas del Jubileo por el subsecretario del Dicasterio para la Evangelización, Monseñor Graziano Borgonovo, «dignas de ser conservadas también para la continuación del camino de la vida, ahora que el Jubileo ha terminado».