La Organización Mundial de la Salud llama la atención especialmente sobre las muertes que ocurren fuera de los centros de salud, un indicio de las dificultades para detectar a tiempo los contagios y garantizar a los pacientes una atención adecuada en las primeras fases de la enfermedad. Además, la respuesta sanitaria se ve afectada por la falta de personal