La persona humana no vale por lo que tiene, por lo que hace ni por las capacidades que posee. Su dignidad nace de algo mucho más profundo: haber sido creada por Dios a su imagen y semejanza y haber sido redimida por Cristo. Desde esta verdad, Gaudium et spes sigue ofreciendo una mirada profundamente actual sobre quiénes somos y cómo estamos llamados a vivir con los demás.