Este 2 de agosto, el cardenal Pietro Parolin presidió la Santa Misa en la catedral metropolitana de Guatemala, en el marco de su visita a este país centroamericano, con ocasión del 90 aniversario de las Relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y Guatemala. En su homilía, el Purpurado recordó que, “solo Dios puede saciar el hambre más profunda del ser humano. Y no solo el hambre de pan, sino también la sed de sentido, de amor, de esperanza, la sed de vida plena, abundante, de vida eterna”.